Marta

El yoga, para mí, va mucho más allá de un reto físico, es una forma de pensar y de actuar, una forma de vivir. Entré en contacto con él a la edad de 6 años de la mano de mi madre. Me acompañó en procesos vitales claves a lo largo de mi vida y ya nunca lo dejé.

 

Habiendo practicado yoga y danza (flamenco y contemporáneo) desde muy temprana edad, me formé como profesora de Hatha Yoga con mi maestro Saúl Martínez (estoy certificada por APPIC) y en Terapia Corporal Integrativa, una disciplina que mezcla la psicología y la expresión corporal, con Luis Carvajal. Hice terapia Gestalt durante 2 años y esa experiencia y proceso de autoconocimiento me influyó muchísimo a nivel personal, moldeando, también, mis clases de yoga.

 

Mis especialidades son el yoga con niños, por el impacto tan positivo que tiene en el proceso de crecimiento, y el yoga con mujeres embarazadas, por su efecto en una vivencia tan trascendente como es la maternidad.

Mi pasión por el yoga va más allá de lo que puedo explicar. Amorosa, luchadora, soñadora y llena de vida, los motores que guían mis clases son el cambio, el desapego, la fuerza y el amor.

 

“Que el amor acaricie tu existencia”